???
Día 2: Martes.
vanessa miró sus ojos, todavía hinchados, en el espejo del cuarto de baño y tuvo que ahogar un gemido de angustia. No había dormido nada la noche anterior.
El llanto de un niño hizo que se diera la vuelta. Al otro lado de la habitación, su hijo se sujetaba a las barras de la cuna, frustrado. Se le habían caído las llaves de plástico al suelo y cuando vanessa se las devolvió, tuvo que sonreír al ver que la carita del niño se iluminaba como por arte de magia.
cristopher tenía seis meses, el pelito castaño y liso, unos enormes ojos azules que le derretían el corazón y dos hoyitos en las mejillas. Sus facciones eran redondeadas, pero se parecía mucho a su padre en el pelo, el color de la piel y los ojos, tenía que admitir vanessa con tristeza.
Y no había forma de negar que estaba hecha polvo.
El día anterior, zac la había mirado con fría hostilidad. Su actitud le había hecho daño. Pero, claro, zac y ella no se habían separado como amigos y el dolor de aquella separación impuesta permanecía, con más fuerza cada vez que vanessa miraba al hijo que adoraba.
Ser una madre soltera no había sido fácil. Su hermano Teo, que trabajaba fuera del país, le permitía vivir sin pagar alquiler en su apartamento. Sin su generosidad, habría tenido que vivir de la caridad. Tener a cristopher en la guardería de Sistemas Devlin se llevaba la mitad de su sueldo. Y con lo que le quedaba no podría pagar el alquiler de un apartamento en Londres.
Mientras iba en autobús a trabajar, vanessa recordó incómoda la reacción de Mía a lo que había visto en el vestíbulo.
-Vaya, veo que eres una chica llena de secretos -le había espetado la rubia-. ¿Por qué no me habías dicho que conocías personalmente a Zac efron?
De modo que vanessa le había contado parte de la verdad, pero no toda.
El llanto de un niño hizo que se diera la vuelta. Al otro lado de la habitación, su hijo se sujetaba a las barras de la cuna, frustrado. Se le habían caído las llaves de plástico al suelo y cuando vanessa se las devolvió, tuvo que sonreír al ver que la carita del niño se iluminaba como por arte de magia.
cristopher tenía seis meses, el pelito castaño y liso, unos enormes ojos azules que le derretían el corazón y dos hoyitos en las mejillas. Sus facciones eran redondeadas, pero se parecía mucho a su padre en el pelo, el color de la piel y los ojos, tenía que admitir vanessa con tristeza.
Y no había forma de negar que estaba hecha polvo.
El día anterior, zac la había mirado con fría hostilidad. Su actitud le había hecho daño. Pero, claro, zac y ella no se habían separado como amigos y el dolor de aquella separación impuesta permanecía, con más fuerza cada vez que vanessa miraba al hijo que adoraba.
Ser una madre soltera no había sido fácil. Su hermano Teo, que trabajaba fuera del país, le permitía vivir sin pagar alquiler en su apartamento. Sin su generosidad, habría tenido que vivir de la caridad. Tener a cristopher en la guardería de Sistemas Devlin se llevaba la mitad de su sueldo. Y con lo que le quedaba no podría pagar el alquiler de un apartamento en Londres.
Mientras iba en autobús a trabajar, vanessa recordó incómoda la reacción de Mía a lo que había visto en el vestíbulo.
-Vaya, veo que eres una chica llena de secretos -le había espetado la rubia-. ¿Por qué no me habías dicho que conocías personalmente a Zac efron?
De modo que vanessa le había contado parte de la verdad, pero no toda.
estaba trabajando como secretaria temporal cuando conoció a zac efron. Él estaba en Londres en viaje de negocios y vanessa había llegado a la habitación de su hotel, orgullosa por tener la oportunidad de trabajar para un hombre tan conocido, y secretamente asustada. Para su sorpresa, se había enamorado a primera vista de aquella sonrisa. En un segundo, zac había pasado de ser el intimidatorio y poderoso magnate griego a quien quería impresionar con su eficiencia, a ser simplemente el hombre de sus sueños.
Y cuando zac le había pedido que fuera a cenar con él, vanessa se había sentido emocionada.
Vivieron seis semanas de felicidad... antes de que todo empezara a ir mal.
vanessa entró en el edificio de Sistemas Devlin y dejó a cristopher en la guardería del primer piso. Como siempre, separarse de él le partía el corazón. Y como todas las empleadas que hacían uso de la excelente guardería infantil, no dejaba de preguntarse si zac efron mantendría aquel lujo o se desharía de ella.
Cuando llegó a recepción, Mía colocó un papel frente a ella.
-Parece que ya has empezado a escalar...
-¿Qué es esto? -preguntó vanessa, con el ceño fruncido.
-Lo han enviado del departamento de Personal. Tienes una entrevista con zac efron mañana por la tarde -contestó Mía, sin disimular la envidia-. Parece que lo dejaste impresionado la última vez que trabajaste con él...
Y cuando zac le había pedido que fuera a cenar con él, vanessa se había sentido emocionada.
Vivieron seis semanas de felicidad... antes de que todo empezara a ir mal.
vanessa entró en el edificio de Sistemas Devlin y dejó a cristopher en la guardería del primer piso. Como siempre, separarse de él le partía el corazón. Y como todas las empleadas que hacían uso de la excelente guardería infantil, no dejaba de preguntarse si zac efron mantendría aquel lujo o se desharía de ella.
Cuando llegó a recepción, Mía colocó un papel frente a ella.
-Parece que ya has empezado a escalar...
-¿Qué es esto? -preguntó vanessa, con el ceño fruncido.
-Lo han enviado del departamento de Personal. Tienes una entrevista con zac efron mañana por la tarde -contestó Mía, sin disimular la envidia-. Parece que lo dejaste impresionado la última vez que trabajaste con él...
byee chicas cdense xoxoxo las quiero un montonn....oigan ustedes creen que vanessa es asalta cunas

