Capitulo 7
Día 7: Lunes por la mañana
vanessa había pasado el fin de semana atormentada por la idea de lo que zac podía estar haciendo con Astrid Lopez.
Avergonzada por las emociones que le habían impedido dormir y completamente exhausta, cuando llegó a la oficina estaba muy enfadada consigo misma. A muchas mujeres les rompían el corazón y seguían adelante con sus vidas. zac le estaba dando una excelente oportunidad profesional. Y eso era lo único que debería interesarla.
Cuando entró en su despacho, se quedó perpleja al ver a zac esperándola. Con un soberbio traje de color gris oscuro, el rostro impertérrito, el presidente de Sistemas Devlin clavó sus ojos oscuros en ella.
-¿Ocurre algo? -preguntó vanessa.
-Thee mou... puedes dar gracias a que durante estos dos días he conseguido calmarme -contestó zac, con la mandíbula apretada, mirándola de arriba abajo-. ¿Cómo te atreves a dejarme tal mensaje?
Aunque estaba claro que a zac no le había hecho ninguna gracia el provocativo mensaje que ella se había limitado a repetir, vanessa no podía comprender cómo desearle un buen fin de semana podía haber adquirido la categoría de insulto.
-No te entiendo.
-¿No me entiendes? -repitió él, furioso-. ¿De verdad crees que no puedo reconocer los celos cuando los veo?
vanessa se puso colorada hasta la raíz del cabello. Era demasiado sincera como para mentir y se sentía tan mortificada que no podía soportar el escrutinio del hombre. zac debía pensar que, o ella era una neurótica posesiva o seguía locamente enamorada de él.
Quizá, si zac no le hubiera hecho tanto daño, o si ella no hubiera tenido a su hijo, podría portarse de forma fría y olvidar el pasado. Pero con el recuerdo de christopher siempre presente, su aventura con él seguía siendo un acontecimiento crucial en su vida, aunque no lo fuera para zac.
Sin aviso, él abandonó la actitud amenazadora y tomó su mano, desconcertándola con aquel cambio de humor.
-vanessa... no quería decir eso. Lo siento.
Ella miró la mano grande y blanca que apretaba la suya, atraída por el calor y ternura del gesto, pero sin dejar de lado los recuerdos que la atormentaban.
-No pasa nada.
-¿Por qué no comemos juntos y aclaramos las cosas entre nosotros? -sugirió zac entonces.
¿Comer? Consciente de la proximidad del poderoso cuerpo del hombre, vanessa sintió un estremecimiento, una sensación entre el rencor y el anhelo. Si todo fuera tan sencillo... pensó, dolorida. Si pudieran portarse como personas normales y civilizadas. Evidentemente, él era capaz de hacerlo, pero lamentablemente ella no.
-No hay razón para que seamos enemigos -continuó zac.
¿De verdad? Por un loco instante, vanessa hubiera querido gritarle a la cara que él se había acostado con otra mujer mientras ella seguía creyendo que la quería.
Y aún no lo había perdonado.
-Lo siento... -vanessa soltó su mano y dio un paso atrás, exhausta y confusa-. Yo me sentiré más cómoda si la nuestra es simplemente una relación profesional.
Los ojos del hombre se clavaron en los ojos color cafe. El silencio se hizo espeso. zac inclinó la castaña cabeza en un gesto de cortesía y salió del despacho...
vanessa había pasado el fin de semana atormentada por la idea de lo que zac podía estar haciendo con Astrid Lopez.
Avergonzada por las emociones que le habían impedido dormir y completamente exhausta, cuando llegó a la oficina estaba muy enfadada consigo misma. A muchas mujeres les rompían el corazón y seguían adelante con sus vidas. zac le estaba dando una excelente oportunidad profesional. Y eso era lo único que debería interesarla.
Cuando entró en su despacho, se quedó perpleja al ver a zac esperándola. Con un soberbio traje de color gris oscuro, el rostro impertérrito, el presidente de Sistemas Devlin clavó sus ojos oscuros en ella.
-¿Ocurre algo? -preguntó vanessa.
-Thee mou... puedes dar gracias a que durante estos dos días he conseguido calmarme -contestó zac, con la mandíbula apretada, mirándola de arriba abajo-. ¿Cómo te atreves a dejarme tal mensaje?
Aunque estaba claro que a zac no le había hecho ninguna gracia el provocativo mensaje que ella se había limitado a repetir, vanessa no podía comprender cómo desearle un buen fin de semana podía haber adquirido la categoría de insulto.
-No te entiendo.
-¿No me entiendes? -repitió él, furioso-. ¿De verdad crees que no puedo reconocer los celos cuando los veo?
vanessa se puso colorada hasta la raíz del cabello. Era demasiado sincera como para mentir y se sentía tan mortificada que no podía soportar el escrutinio del hombre. zac debía pensar que, o ella era una neurótica posesiva o seguía locamente enamorada de él.
Quizá, si zac no le hubiera hecho tanto daño, o si ella no hubiera tenido a su hijo, podría portarse de forma fría y olvidar el pasado. Pero con el recuerdo de christopher siempre presente, su aventura con él seguía siendo un acontecimiento crucial en su vida, aunque no lo fuera para zac.
Sin aviso, él abandonó la actitud amenazadora y tomó su mano, desconcertándola con aquel cambio de humor.
-vanessa... no quería decir eso. Lo siento.
Ella miró la mano grande y blanca que apretaba la suya, atraída por el calor y ternura del gesto, pero sin dejar de lado los recuerdos que la atormentaban.
-No pasa nada.
-¿Por qué no comemos juntos y aclaramos las cosas entre nosotros? -sugirió zac entonces.
¿Comer? Consciente de la proximidad del poderoso cuerpo del hombre, vanessa sintió un estremecimiento, una sensación entre el rencor y el anhelo. Si todo fuera tan sencillo... pensó, dolorida. Si pudieran portarse como personas normales y civilizadas. Evidentemente, él era capaz de hacerlo, pero lamentablemente ella no.
-No hay razón para que seamos enemigos -continuó zac.
¿De verdad? Por un loco instante, vanessa hubiera querido gritarle a la cara que él se había acostado con otra mujer mientras ella seguía creyendo que la quería.
Y aún no lo había perdonado.
-Lo siento... -vanessa soltó su mano y dio un paso atrás, exhausta y confusa-. Yo me sentiré más cómoda si la nuestra es simplemente una relación profesional.
Los ojos del hombre se clavaron en los ojos color cafe. El silencio se hizo espeso. zac inclinó la castaña cabeza en un gesto de cortesía y salió del despacho...

3 comentarios:
joooo ness!!
lanzate!!
dejate llevar por zac!!
porke no le dijiste ke si a la comida?¬¬
pava ¬¬
bueno, soy la primera jiji
ah y lo primero ke dije antes de empezar a leer el cap fue: ¡¡GUAU!! O.o
por la foto XD XD
luego me limpie la baba
y luego si empece a leer XD XD
me encanto el cap!
bye!
kisses!
Wooww!!!!!
Me encanto el capii
Enserio
Pobre Ness...
La hice sentir celosa..
Hahahaha xD
Ya quiero acercamiento entre ellos!!!
Siguelaaaa!!!
Estare esperando!!
Pobre nessa...
YA deveria saber zac que nessa tiene un hijo...
Me encanta tu nove..
pero los capi estan cortos..
siguel
:D
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